Calalini-cap 1

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Calalini-cap 1

Mensaje por Nanyumi el Vie Mar 03, 2017 9:33 pm

1 Capitulo.

Los sonidos de las puertas...Nublan mis oidos, pero no las veo...Quiza porque estoy en un vacio en el que la vista no funciona, no hay luz, ni calor..."The new world", mis pies eran completamente inutiles, aferrados a ese solo lugar en donde estaba parada. Sin hacer nada, solo dejar que el tiempo pase y intentar despertar de ahi...Mis hombros y piernas temblaban, solo me preguntaba la frase de "todo momento".

"¿Que es este lugar?, lo conozco...Por la rafaga tan fria que atraviesa mis huesos, pero no logro ver nada".


¿Que es esto?

¿Que es esto?

¿Que es esto?

¿No logro verlo?

¿Porque en medio de la nada?

Mis pensamientos se convertian en molestos ecos sobre mi cabeza, la cabeza me dolio, mis oidos habian sido practicamente heridos desde el interior. Note la caliente sangre salir de ellos, mi boca era mordida por mis dientes, no tenia nada que  hacer ahi, y sin embargo, aparezco ahi..."Como siempre", muda, ciega, paralizada por mi cuerpo, sentia que cada vez mi oido izquierdo se discapacitaba, la sangre salia en un pequeño hilillo, que manchaba con minusculas gotas mi camisa, blanca. Mis ojos miraron hacia arriba repentinamente, mientras mis hombros subian sobresaltados, mi pecho dolia mucho, asfixiado por ser hagarrado en mis manos, que se habian vuelto frias...Mi cabello.

Mi cabello.

Habia sido rozado notablemente por algo, mordi mas mis labios, hasta llegar al punto de sangrar, mis ojos se humedecieron sin ser notados por la oscuridad, queria permanecer lo mas quieta posible, pero mis piernas flaqueaban debiles por soportar aquel momento, mi voz retumbo la nada al ser hagarrado mi cabello suavemente, mis labios temblaban, las lagrimas hacian un bajo volumen al explotar contra el suelo, habia perdido la cantidad de cuanto habia llorado.

"¿Porque?"

Mi rostro fue hagarrado, haciendo que subiera mi rostro hasta el limite de tener que estar de puntillas, tragaba lo mas ligero posible la saliva, mis dientes chocaban entre ellos, completamente todo de mi temblaba, como una inofensiva oveja

"El ser humano, es una de las criaturas mas inofensivas y delicadas del universo...Hay algo mas, aparte de su forma de ser existencia...Por eso tu eres la primera y unica en ser escogida...En algo que nisiquiera tu pequeño cuerpo podra soportar, ya que la mujer es la pecadora, es la unica que puede abrir la llave....sin embargo, si intentas engañar la "nueva existencia" que se te ha otorgado, tu esclavitud sin descanso o muerte, sera tu vida."


Mi corazon fue arrebatado por un momento, sin dejarme oxigeno, desperte...Tociendo, con el corazon muy acelerado, inclusive pude morir, pero milagrosamente pude seguir tociendo y dejar que mi corazon latiera normal.

Mire el espejo, mis fracciones cambiaban dia a dia, las ojeras desencajaban de las normales, y mi aspecto era muy frustrante...He tenido que soportar esto durante toda mi vida, y sin embargo...No me acostumbro.

Mucho gusto, me llamo Tenten-Ama, una estudiante de Tokio, era aun de madrugada para prepararme y ir al instituto, me di una agradable ducha, con agua tibia, claro que era una locura bañarme a las 3:00 AM de la madrugada, pero no tenia ninguna tarea agradable mas que esa, ya de salida me coloque un vestuario simple, me sente en la cama, cepillando cada uno de los mechones de mi cabello, realmente algo fastidioso al ser tan largo, lo seque varias veces con una toalla, despues de eso arregle mi cama, que estaba muy desarreglada, "como toda noche". Me dirigi a mi cocina, no tenia ninguna intencion en comer, solo limpiarla despues de haber cocinado la noche anterior, terminado el trabajo ya el dia habia despertado, sin percatarlo los rayos del sol tocaban el suelo, lo observe por un momento, el dia siempre visitaba las casas por algun sitio, quite las cortinas, dejando que el deslumbrante y caloroso brillo del sol pasara por toda la cocina, inclusive rodeando buena parte de la salida, me desplome en mi cuarto, tenia la certeza de que terminaria por desmayarme en medio de la calle si no conseguia dormir bien, y apesar de tener tan mala salud cerebral, tenia la suerte de tener inteligencia para poder pasar sin problemas las materias del instituto, algo que nisiquiera yo lograba entender, el despertador sono, nisiquiera se porque lo activo todas las noches si siempre me levanto antes que el, prepare la mochila, y me vesti el uniforme, el sueter que siempre cargaba conmigo podia confiarme de no exhibir tanto mi delgadez, amarre mi cabello a una coleta alta, todo lo que hacia era parte de mis tareas diarias, tome mi bolso y me marche de casa.

Llegando al instituto, no tenia ni idea de si estaba corriendo o caminando, ya que tenia la respiracion algo entrecortada, con unos muchos pasos mas, entre al salon de clases que me correspondia, "vacio". Como todas las mañanas, aun era muy temprano, tome un libro  sobre la historia universal y lo comence a leer, todos hablaban de la guerra tiempo atras, las culturas que jamas se volveran a ver, y todo lo demas que trate con fechas y nombres,  no era el mejor libro para pasar el rato, preferi guardarlo, me levante del asiento y apoye mi cuerpo sobre la ventana, que dejaba ver el dia sobre todo el salon, el clima no traspasaba el calor ni el frio...Almenos, el frio del mundo normal, jamas llegara a ser tan frio como en mis sueños.

- Hmmm, nada ha cambiado desde la primaria. -Contemplando los jardines, los lugares correspondientes para hacer deporte y demas cosas que tenian la edad del instituto-

- Hu, señorita Tenten. -

Asome mis ojos detras de mi nuca, casi siempre me encontraba con el profesor Kakashi.

- Kakashi-sensei...Es muy raro verlo temprano, jaja. -Me rei por las aventuras diarias que comprometian al sensei-

- He, bueno...De ahora en adelante me toca otro turno. Bueno, adios...Por cierto, no te esfuerces tanto, las clases estan por terminar.

- He, si. -Bajando la vista-

El profesor se marcho, de nuevo me quede sola. Sin nada que hacer.

- Solo los idiotas se esfuerzan.

Las rafagas de viento acariciaban mi rostro, los ojos me ardian, pero no tenia intencion de dormir...Se podian ver los salones desde la ventana, todos estaban vacios... Inconscientemente mire el sol, brillante, elegante, caluroso, no habia percatado la gran idiotez que hacia.

- ¡Tsk!, ¡ha!. -Tropezando con la mesa de mi asiento-

Me tapaba los ojos que estaban ardiendo, hasta el punto de sentirlos quemados por ver directamente el sol, por no ver a ningun sitio, me cai golpeandome la cabeza fuertemente.

- ¡Kyaa!.

La cabeza me dolia mucho, y los ojos no los queria volver a abrir en toda mi vida. ¿Cuanto tiempo estuve viendo el maldito sol?.

- Hmm, ¡he!.

Mira mi gran error, oculto en otro error, lamentablemente mi uniforme consistia en falda, me tape tragicamente sonrojada, mirando a todos lados, menos mal que no habia nadie con quien pasar la mayor de mis verguenzas, el timbre porfin sono, y las charlas de los estudiantes se escuchaban cerca. Me levante rapidamente para sentarme en mi lugar. Al entrar todos, siempre era el mismo cotilleo.

"¿Porque llega tan temprano todas las mañanas?"

"¿Estara loca?"

"¿Que hace aqui si no hay clase aun?"

Tape mis ojos, aun me dolian, por parte del problema diario, recibia miles de murmuraciones respecto a mi persona, una gran molestia que tenia que soportar.

- ¡Bien chicos, la clase comenzo!. -Dijo Kakashi-sensei, sumamente enojado...Me rei bajito, quiza llegaba temprano y molesto porque la administracion no asumia el darle un ascenso-

Todo el dia fue nomal y aburrido, llegue a casa cansada, me cambie de ropa y inmediatamente sali de casa, no tenia los mejores animos de volver a cocinar, asi que me marche al ichiraku.

- ¡Buenas tardes!. -Salude al anciano que siempre me atendia, junto con su hija Hayame. Que desde hace un tiempo era la unica amiga que tenia-

- ¡Bienvenida Tenten!. -Me abrazo Hayame con gran entusiasmo-

- Jeje, espere mucho para venir.

- ¿Quieres ramen?. -Pregunto el anciano a lo que asenti rapido-

- Sientate, ¿como fue tu dia?. -Se sento al lado mio Hayame como si mis platicas con ella fueran las mejores del mundo-

- Aburrido.

- ¡Ho vamos Tenten!, ¿te vas a pasar toda la vida asi?.

- Por lo visto...............................................Si.

- ¡Humm!. -Murmuro con enfado, siempre le molestaba ver mis estados de animo-

La tienda estaba vacia, pero repentinamente alguien se sento lejos de nosotras, aparentamente se veia muy misterioso aquel sujeto, por lo que Hayame y yo lo mirabamos de reojo, alquien con gafas negras, un sombrero color cafe palido, una vestimenta al 100% negra, lo que mas resaltaba era su piel, que no resaltaba color, solo palida.

- He, bueno. Mas tarde hablamos...Tengo que atender, al cliente. -Mirando sin ninguna discrecion al sujeto que solo esperaba a ser atendido-

- Tenten, aqui esta tu plato. Nescesitas engordar mas. -Me dijo amablemente el anciano-

Admire el plato, verdaderamente era tentativo, y mucho...Tome los palillos, y comence a comer...No sin ver algunas veces al sujeto que me observaba atraves de aquellos lentes tan oscuros, no sabia si me miraba a mi o a tra cosa a mi alrededor.

- Aqui esta su plato caballero.

- Hmph.

Las gafas del sujeto se deslizaron un poco al ver el plato, me sobresalte sin disimularlo, mire lo mas que pude sus ojos, al igual que Hayame, estaba hipnotizada por verlo mas cerca, inmediatamente aquel hombre acomodo las gafas con el dedo indice, y observo a Hayame, ella noto que el sujeto estaba incomodo con su presencia, asi que se dispuso a alejarse de el, y estar al lado mio, deje de observarlo, de seguro que si estaria en su lugar, me miraria a mi y a Hayame como unas acosadoras o locas. Comi mi ramen lentamente para poder asimilar la comida mejor.

"Sus ojos"

No encontraba las palabras para describirlo detalladamente, pero sus ojos serian capaz de atravesar el cuerpo de cualquier mujer "literalmente", ya que me incomode al instante con su presencia. Hayame, estaba mas roja que un tomate, mirandolo a cada instante. 15 minutos despues, Hayame se tuvo que ir del lugar y atender algunas actividades en la cocina, mientras que yo opte por volver a mirar a aquel extraño, mis ojos rodaron hacia su plato, frio y sin haber sido provado.

- Oye, ¿no te vas a comer tu plato?.

Me arrepenti desde el fondo de mi corazon haberle hablado sin antes pensar con la cabeza, pero lo que si me importaba era no menospreciar la comida, era una ley que respetaba desde pequeña. Aquel sujeto me observo por un largo rato.

- ¿Que?.

Nisiquiera me hablo, me moleste al oir su silencio, ya lo unico que me importaba era irme a casa, no sin antes querer que Hayame me entregue la bendita cuenta que llevo esperando desde hace un buen rato.

- ¡Tenten, mi oto-san dice que el plato es gratis para ti!.

- Si, claro. -Introduciendo una mano en mi bolsillo- no vine a comer de gratis.

Saque de mi pequeño bolso el dinero que costaba el ramen, lo volvi a guardar en mi bolsillo y me levante de mi puesto para despedirme.

- ¡Adios!, gracias por todo.

Hayame salio corriendo de la cocina lista para despedirse de mi, realmente nos considerabamos hermanas, porque aunque sea dificil de creer, llevamos 6 años de amistad.

- ¡Tenten!, el plato es gratis no tenias porque pagarlo.

- Hum, no quiero dar explicaciones del porque, bueno adios.

Me despedi con la mano, el gesto no fue el mismo y recibi un asfixiante abrazo antes de salir de la tienda. Compre un refresco, tomando sorbo a sorbo llegue a mi casa. Lo primero que mire fue el reloj despues de entrar, me acoste en mi cama dispuesta a no cambiarme la ropa, la unica cosa que deseeaba en ese momento fue dormir.

.......................................................................................................................

"Nada es lo que parece Tenten"

Otra vez oi esa voz, me encontraba en el mismo lugar, inexplicablemente quede atonita. De un momento a otro volvia a estar en ese lugar. Las palabras querian fluir, nada podria resolver si cada vez que estaba ahi no hablaba, tenia que dar la cara a aquella pesadilla sin fin.

- ¿Porque, me hace esto? ¿acaso esta tortura no tendra final?.

Al acabar, me faltaba aire. estaba al limite de desmayarme al tomar la desicion de hablar, realmente no se de donde saque el valor. Minutos de silencio ocurrieron antes de volver a hablar.

"Se acerca la hora mas de lo que imaginas, esa sera tu vida."

- ¿Mi, vida?.

Desperte, habia memorizado aquellas palabras como si hubiera hablado de verdad con alguien. Al darme cuenta muchas gotas de sudor estaban cayendo de mi rotro, totalmente asustada corri al baño y me mire muy de cerca al espejo.

- G-gotas...¿F-frias?.

No podia creer lo que estaba viendo, o almenos sintiendo. Me lave la cara rapidamente, mi rostro tenia deslizantes gotas de agua dulce, me seque con una toalla y fui a la cocina por un vaso de agua. Mire el reloj, solo dormi 2 horas. Trague de un sorbo el agua, mirando el vaso vacio, tuve el instinto de lanzarlo y asi lo hice, los vidrios volaron en distintas direcciones, cada vez que me rehusaba a aceptar esta pesadilla las noches, mas me atormentaban, maldecia una y otra vez.

- ¡¿Porque no me dejan en paz?!.

La unica opcion que paso fugazmente por mi mente, fue.

"Morir"

Definitivamente me estaba volviendo loca, he tenido las dudas de querer ir a un psiquiatra, pero me da miedo, quiza si les cuento todo lo que oigo creeran que estoy loca de verdad, pero...¿Ese sueño me esta predeciendo mi muerte?, me sente a llorar amargamente, esa noche, en la que todos tenian un sueño tranquilo y feliz, esperando el amanecer. Pero yo, ¡yo solo despertaba en la oscuridad!, no se que pasaba conmigo.

- Dejame en paz, no me atormentes...Por favor no vuelvas a hablarme, no quiero que me sigas torturando.

Lo ultimo fue corrompido por un susurro, miraba el suelo distraida, lloraria hasta acabar con las lagrimas contenidas durante mucho tiempo. Ese problema todas las noches me estaba afectando severamente, fisica y mentalmente, lo que mas queria era hablar con alguien, alguien que me creyera...Hayame, por mas que fuimos amigas, no se lo contaria, jamas me creeria, y pensaria que estoy loca.

- Ese...Chico si era atractivo.

Lo dije sin pensar, secando mis lagrimas, en el suelo se formo un poso diminuto de lagrimas, mis ojos ardian mucho, como si hubiera aplicado en ellos gotas de limon. Tenia mucho sueño, el dia salio nuevamente, y yo todavia permanecia sentada, entonces me di cuenta, habia llorado toda la noche...Me dirigi a mi cuarto, me vesti el uniforme, automaticamente fui a preparar mi mochila, no queria verme en el espejo, sabia de sobra que tenia el peor de los aspectos, me coloque unos lentes oscuros, y amarre mi cabello en forma de cebolla. Hagarre unas galletas saladas y saliendo de la casa me las comia.

Llegando al instituto.

Todos los estudiantes estaban fuera del instituto, charlaban, otros se hacian bromas pesadas, parejas, etc. No me importaban ellos, solo me preocupaba mi estado de salud, no podia tener en secreto esta locura que acababa conmigo todas las noches. Entre directamente a mi salon, en ese instante me parecio muy raro que hubiera alguien mas en el salon de clases, aun mas extraño fue que estaba de espaldas observando por la ventana, me sente en mi puesto, apoye mi rostro entre mis manos, observando la pizarra, blanca sin nada que hacer. Suspiraba uno y otra vez, los minutos no caminaban, y ese sujeto aun estaba ahi en la ventana, lo unico que pude visualizar fue su cabello, rubio. Giro su vista, al parecer sabia perfectamente donde me encontraba sentada, algo incomodo para mi.

- Te llamas Tenten, ¿verdad?.

- He, si... Pero, ¿porque sabes mi nombre?, jamas te he visto.

No me explico nada, solo volvio a observar atraves de la ventana.

- ¿Acaso me estas ignorando?, ¿como sabes mi nombre?.

Hubo silencio, di por no seguir con el tema. Saque un libro y lo comence a leer, paso un buen rato y no sonaba el timbre de entrada, me parecio extraño. Calculaba mentalmente que ya habian pasado aproximadamente 2 horas.

- "¿Porque no entran los estudiantes?, sera que hoy no hay clase por algun motivo y soy la unica aqui...Bueno, ese sujeto esta ahi todavia. Asi que debio haberse dado cuenta si se debia marchar, me levante de mi asiento, sali del salon de clases.

- "No hay nadie".

Mire los pasillos insistentemente, nisiquiera Kakashi-sensei aparecia.

- Necesito saber la hora.

Mire el reloj del salon de clases, al aprecer el reloj estaba dañado, y ese sujeto estaba inmovil en la ventana, mire por los otros salones de clase, todos, absolutamente todos los relojs estaban dañados. Corri hasta mi salon, estaba totalmente incredula.

- Oye, ¿sabes la hora?.

No se molesto en contestar, no quice suplicar, asi que me fui a la direccion.

- Permiso, perdon por entrar sin preguntar. Pero...

Al tomar en cuenta, habia algo extraño en el ambiente, en la direccion se encontraba la directora, Tsunade, pero lo mas importante fue...Que se ve veia muy distraida, como si no escuchara lo que le estoy diciendo.

- Directora-sama, ¿se encuentra bien?. -Acercandome a la señora rubia de ojos miel-

La tome por el hombro y intentar moverla, pero cayo al suelo.

- ¡Directora- sama!, ¡ayuda, auxilio la directora se desmayo!. -Corriendo fuera de la oficina por el instituto-

Corri sin descanso, hasta encontrar el despacho de los profesores, estaban todos ahi. Pero en el mismo estado que la directora.

- ¡No puede ser! ¡¿que les sucede?!.

Corri hacia mi salon, en ese momento no se encontraba el joven que estaba en la ventana. Mire por ella, todos los estudiantes estaban en la salida del instituto, inmoviles, todo el mundo se encontraba en la misma situacion, en mi interior comenzo a nacer un pulso acelerado, estaba asustada, y lo menos que me queria encontrar era a ese raro joven, pensando en solo correr lejos ahi, se encontraba arrecostado a un borde de la puerta.

- T-tu, ¡¿tu hiciste esto?!. -Histerica al verme atrapada-

- Hm, no tengo porque contestar.

- Entonces lo hiciste, ¡¿quien eres, como lo hiciste?!.

- No estamos en un interrogatorio. -Acercandose a cortos pasos hacia mi-

- ¡No te me acerques!.

Comence a correr por el salon intentando huir por la salida, pero ese sujeto no era nada tonto. Nuevamente comenzaba a temblar, inevitablemente las lagrimas brotaron de mis ojos. Estaba a tan solo un metro de distancia de mi, lo unico que matenia distancia era el escritorio, tomo este y lo volo lejos, me aterrorice al ver tal fuerza, la mayor parte de la pared habia sido destruida gracias al impacto del escritorio. Por suerte me dio tiempo de correr por la salida, corri lo mas que pude, los pasillos me tenian atormentada, no veia fin de ellos. Sali corriendo por la salida del instituto, alrededor de cientas de personas paralizadas, mire el cielo esturpefacta, un crepusculo oscuro, el dia se estaba agotando rapidamente. Y no tenia ni idea de hacia que direccion tomar, mi pulso estaba enloquecido, corriendo por las calles, los autos, las personas, todo estaba paralizado, la unica que estaba corriendo por el lugar era yo, entre en un centro comercial, me queria esconder pero la desesperacion no me permitia pensar, entre a una tienda de ropa, me meti en el almacen de ropa, entre vestidos y maniquis, consegui esconderme en un lugar lleno de cajas, que podrian ocultarme facilmente, oi el fuerte estruendo al ser los vidrios de la tienda rotos por algo, en mi garganta habia un nudo, el lugar se oia examinado, violentamente por ese sujeto, entro al almacen, comence a rogar porque no me encontrara, y precisamente a mi. Por  cualquier motivo que no conozco, se veia muy fuerte y de temer.

- Oye Tenten, me parece que podemos jugar un juego fantastico...Las escondidas son mi especialidad, asi que te encontrare lentamente.

Vestidos, cajas, examino todo...Menos el lugar donde yo estaba.

- Humm, parece que no esta aqui. -Se oyo su voz alejandose-

La puerta fue cerrada de un portazo, pasaron algunos minutos antes de querer salir.

- "Tengo que irme de este lugar".

Asome mis ojos detras de las cajas, el lugar se veia vacio, al caer totalmente en la confianza de creer que no estaba ahi, su voz se escucho a un centimetro de distancia a mis espaldas.

- Te encontre.

Quede congelada, una gota de sudor cayo de mi frente, sabia que no serviria de nada, pero instintivamente corri. Lo unico que gane fue una caida muy torpe y dolorosa.

- Perdiste.

Desde ese momento, me mostro su sonrisa y cai inconsciente.

Flash back

Mis parpados despertaban lentamente, no alcanzaba ver bien, al recuperar la conciencia. Observe un lugar desconocido, mire a todos lados asustada, no sabia en que lugar estaba. Por algun motivo, sentia mi cuerpo debil, un ambiente totalmente nuevo, nunca lo habia visto. Las paredes eran de color rojo oscuro, estaba desmayada en el suelo, el lugar no tenia ningun objeto, vacio, la luz solo la podia brindar una vela. Mas de lo pensado, las lagrimas mancharon mi rostro inconscientemente. Me arrecoste en la pared, sentada en el frio suelo, donde solo se hallaba humedad. Abrace mis piernas con mis brazos, aprisionandolos muy fuertemente, eso era todo lo que podia hacer. Llorar, y esperar.

El tiempo no habia sido calculado mientras dormia, desperte alertada por el nada agradable sonido de la puerta, en esos momentos sentia que mi corazon iba a detenerse y dejar de vivir. Entonces aparecio, ese mismo sujeto. De cabellera dorada, con ojos azules, su presencia hizo que pensara muchas cosas.

¿Me violara? ¿es un psicopata? ¿me matara?.

Volaron por mi mente miles de torturas antes de morir, pero. Su gesto cambio al verlo nuevamente, al tan solo dar un paso, me levante asustada, queriendo correr, pero no lo hice, ya estaba muy claro que estaba lejos de la puerta.

- No tengas miedo, hasta ahora no te he hecho nada que yo sepa.

Lo mire desconcertada, las palabras fueron el metodo mas efectivo para saber que hacia en ese lugar.

- ¿Porque me tienes aqui?.

- Tranquila, no es nada malo. Despreocupate, me imagino la preocupacin de los humanos por ser constantemente matados de su misma especie.

- Por favor acaba con esto, no sabes lo dificil que es para mi estar aqui. ¡Por favor no me hagas daño!.

Me arrodille a llorar, primero: no sabia donde estaba ni quien era ese sujeto, segundo: ¿Porque se comporta asi?, y tercera: ¿Querra violarme?. Levante mis ojos, habia puesto sobre mi espalda una especia de manta o cobija.

- No es el lugar adecuado, pero los planes se van a cumplir.

- ¿D-de que me hablas?, ¿quien eres, dimelo por favor?.

- Hum, si tanto insistes...Me llamo Deidara.

- ¿Deidara?.

- Si, ahora sigueme. Y no intentes escapar, te lo advierto. -Acercandose a mi sacando unas esposas-

- ¿Que?, ¿porque me colocas esposas?.

- Debes entender, lo sabras pronto y ahora levantate del suelo.

- Esta, bien. -Secando mis lagrimas-

Camine junto al rubio sujeto, miraba a todos lados. El lugar era mas deprimente de lo que esperaba, era muy oscuro, y solo velas podian darle vida. Habian muchas puertas, olvide de donde salimos, y ahora me encontraba atrapada en un laberinto donde solo ese joven conocia los pasillos.

- Bien, ...Asi que no tienes ni idea del porque estas aqui. -Sonriendome, lo que me asusto al instante-

- He, no. -Abrigandome con la tela que resultaba tibia en ese lugar tan frio-

- Pronto estaras en tu destino.

En ese momento, se detuvo bruscamente, haciendo que chocara mi frente con su hombro con torpeza, al mismo tiempo, ya me encontraba temblando de pies a cabeza de tan solo ver como ese tal Deidara me acorralo contra la pared.

- ¡Por favor no me hagas daño!. -Chille con mis manos juntas a mi pecho, con los ojos fuertemente cerrados-

- Eres muy llorona ¿sabias?. -Deslizando sus ojos sobre mi cuerpo-

- Nisiquiera vas a encontrar nada atractivo detras de estas ropas, te lo aseguro.

- Hmmm, quien sabe. La curiosidad es buena en ocasiones como esta.

Lo mas sincero que podria expresar, era que esta es la primera vez que tengo a un chico tan cerca de mi, y eso me incomodaba hasta el borde.

- Jum, tonta. No puedo tocarte de manera comprometedora, no me es permitido.

Dude desde ese momento, era completamente cierto que ese chico, aparentemante con algunos años mayores a los mios, podia hacer lo que quisiera conmigo en ese lugar, y en ese momento. Pero la frase de "no me es permitido", hizo que mis dudas aumentaran.

- No vas a explicarme el porque estoy aqui, ¿cierto?. -Empezando a caminar detras de el-

- ¡Bingo!.

- Entonces, explicame. ¿Porque no lo hiciste?.

- ¿He?. -Volteandose con la cara repleta de dudas-

- Pudiste haber hecho cualquier cosa, ¿porque no me violaste?.

- ¡Hum!, ¡eres idiota!. Acaso eso importa en estos momentos. -Se giro para caminar, solo que esta vez mas rapido-

- Se que no lo hiciste porque...No tienes el rostro de un delincuente, lo puedo ver.

No se que dije para que le afectara de manera extraña, solo se inmuto a mirarme con reproche y seguir caminando. No tuve otra opcion que hacer lo mismo. Y llegar a lo que me tuviera que llegar, asi de simple. Despues de un rato, ya estaba harta de tanto caminar, derrepente observe a una pareja, que estaba en el borde de la puerta de al parecer un cuarto...La chica estaba casi desnuda o eran visiones de mi locura. Entonces paso por mi cabeza una sola palabra.

"Prostibulo"

Me dio un escalofrio, mis manos se hagarraban inquietas. Ya nada podia detener las estupideces que pensaba, pero. ¿Y si esas estupideces se vuelven realidad?.

- Aqui es. -Parando en seco delante de una puerta-

- D-de verdad, ¿no me pue-puedes dar una p-pista de que ha-hago aqui?.

- Hum, ¿que te pasa?.

- Solo...Quiero irme a casa.

- No creo que pueda ser asi de facil, escucha. Te van a explicar el porque estas aqui, asi que muevete.

El rubio me empujo hacia la puerta, insinuandome que la abriera yo, tome la perilla, trataba de calmarme, pero no podia, se me hacia casi imposible abrir la maldita puerta. Se me dificulto mucho, pero porfin pude abrirla, mis ojos se expandieron mucho, como platos extra grandes de tan solo ver el "lio" en el que pensaba estar metida. Muchos hombres en ese cuarto para mi gusto, con ropas elegantes, o mejor dicho, majestuosas. Todas las miradas eran dirigidas a mi, que apenas me podia mantener en pie, y para mejorar la ayuda, me empujo el rubio ya que estaba paralizada por el shock, y cerro la puerta a mis espaldas. Despues de un momento de espera, el aparente lider de la pandilla me hablo.

- Toma asiento.

- Hmm.

Caminaba como un robot, pasos cortos, y temblaba cada parte de mi. Logre sentarme en un puesto al frente de aquel hombre que no dejaba ver sus ojos detras de los lentes oscuros.

- Bien querida, ¿quieres algo?.

- Quiero irme a casa. -Solte al borde de las lagrimas, pero me supe contener-

- Hump, supongo que eso no puede ser concedido.

- Escucheme, solo soy una chica sin nada de que estar interesado como para estar en un...Lugar como este, estudio en un instituto insignificante, no poseo una lujosa casa ni mucho dinero, entonces no hay razon para que este aqui.

Aquellas palabras se habian llevado mi oxigeno, fue de mucho trabajo poder decirlas bien.

- Hum. -Sonrio el hombre- te debo una explicacion, y ese es el motivo por el cual estas aqui...Solo espero que esto no lo veas como un juego.

- ¿Juego?. -Le replique en un susurro, ¿en que estaba metida sin darme cuenta?-

- Te lo explicare paso a paso, quiza asi asimiles mejor lo que te voy a decir...Todos nosotros, formamos el papel como subordinados de un clan...El clan mas poderoso de todos los tiempos, ninguno osaria contradecirle a ese clan, ha tenido la mayor de las leyendas, pero no existe.

- ¿He?.

- En tu mundo jamas existio, y nunca existira. Esta en el otro mundo, uno al que jamas el ser humano podra acceder...Pero parece que los papeles cambiaron, contigo...Mujer.

- ¿Porque conmigo?, esto es una locura. No entiendo nada de lo que me dices.

- Existe otro mundo, muy parecido al tuyo. Es en el que estamos ahora, pero. A ti, se te a concedido las puertas a nuestro mundo. Sinceramente jamas pensamos que existiera alguien, con tal liberacion como para entrar alli...Mucho menos una mujer.

- ¿Una mujer?, mire. Por favor, si todo esto es una broma, digamelo ahora.

- No es una broma, escucha. Espero que entiendas esto como la mayor de las realidades, es un asunto muy serio...Y en nuestro mundo, jamas se toleraran faltas, incluso si eres un humano, no tienes derecho en ese lugar, pero a ti se te ha concedido la gran suerte de poder ir alli, gracias a la decicion de nuestro mayor clan y los otros clanes.

- ¿Porque a mi?.

- Hum, apuesto a que nunca conociste a tus padres, ¿cierto?.

- No, ¿como lo sabe?.

- Es momento de que lo sepas todo, es dificil. Bueno, tu padre. Cambio su mundo por el de un hombre simple y corriente, y poder estar con una mujer...Tu madre.

Las lagrimas no pausaban, ¿que fue lo que ocurrio?. Me secuestraron, y ahora me estan relatando toda la vida pasada de mis padres, y mi futuro. Sin tomarlo todavia como algo serio, pero en realidad se veia serio, no creeria tan facilmente las palabras de un extraño.

- Enconces, ¿para que estoy aqui?.

- Debes regresar. A tu mundo, porque tu padre era de alli...Sin embargo. -Paro de hablar aquel señor-

- Sin embargo que, por favor digamelo.

- Debes tomar todo esto, no como un juego. Ya que se pueden acercar a ti muchos peligros.

- ¿Como cual?. -Al borde de la histeria-

- Tu eres el unico ser humano, y mujer, que puede ver ese mundo. No te esta permitido hablar de ese mundo , ¿entiendes?.

- .....................................................................

- ¿Entiendes?. -Me volvio a preguntar al no responderle-

- E-esto es una locura.

- El mundo no solo esta hecho para vivir y morir, almenos para un solo humano.

Mi cabeza daba vueltas, sudor frio salia de mi frente. No sabia que pensar de toda aquella explicacion sobre mi, mucho menos se me hacia facil creer que existia otro mundo al que yo podia visitar, todo me hacia creer que era un sueño del cual despertaria.

- No tengo eleccion, ¿verdad?.

- No...Y se perfectamente que no crees lo que te estamos diciendo, pero es verdad.

- ¿Con que motivo voy a ir para alla?.

- Los clanes, quieren verte en persona.

- Solo soy una humana, ¡sabia que algo extraño pasaba conmigo?. -Tapando mi rostro llorando-

Obviamente, aquellos hombres no me habian secuestrado para decirme aquello en vano...Solo tenia que abrir mi mente a las posibilidades, y tomar con calma las noticias que dijeron unos desconocidos. Pero desde mucho tiempo, esperaba que algo asi llegara algun dia. Por mas ilogico que sea. Llorar no remediaba absolutemente nada, lo mejor era calmar mis impulsos de llorar, y tratar de adaptarme a lo que me tenga preparado el destino.

- Es estupido...Jamas oi algo parecido, pero creere...Creere en sus palabras, y si estuve condenada todo este tiempo a ir alli, estare dispuesta, ya que como usted dijo no tengo ninguna otra alternativa.

- Esta bien, no veia posibilidades de que me creyeras, pero. Si aceptas sin resistencia, te escoltaran a tu casa, despues de dos dias, te iras con nosotros. Pero lo advierto, no se cuanto tiempo estaras en nuestro mundo, ya que no nos lo han definido nuestros superiores.

- Entiendo...Entonces debo renunciar mi estadia aqui, debo decirle, que cuando vuelva de su mundo, estare en graves problemas, ya que tengo muchas obligaciones.

- De eso no se preocupe, de ahora en adelante...Nos ocuparemos de todo.

Deidara, el unico que me dio la oportunidad de conocer su nombre, entro a la habitacion y esperar por mi. Me levante, hice una reverencia y me despedi, ahora me encontraba caminando de nuevo por los oscuros pasillos, pero con mi mente vagando en la nada. Desde ese momento podia observar que caminaba por otra vida, una que no sabia como era. Me veia entre la espada y la pared, al tener un pasado, completamente diferente al de cualquier otro ser humano. Y sin darme cuenta, se acerco a mi tan repentinamente, que no era capaz de reaccionar a tantas cosas que me pasaron en un momento. Caminaba automaticamente, no era conciente de nada.

- Oye. -Comento casi en un grito el rubio mirandome molesto-

- He. -Susurre, nisiquiera tenia fuerza de hablar-

- ¿Que te pasa?, pareces loca.

Esas eran las unicas palabras que faltaban, me moleste al instante, nisiquiera lo habia conocido por completo y me insultaba, pero quiza, si, si pueda que me este volviendo loca.

- No me digas asi.

- Loca. -Lo repitio esta vez con una sonrisa-

- Humm, di lo que te de la gana, no tengo animo de siquiera pelear contigo. -Volvi a mi silencio anterior-

- Hum, deja de hacerte la ruda. Hace rato corrias como una gallina de mi, y seria capaz de decir que ibas a desmayarte cuando te busque. -Sonrio aun mas completamente orgulloso de mis debilidades-

- Callate, con tu rostro cualquiera se espanta.

- ¡He!, disculpa no te oigo bien. -Acercando su rostro extremadamnete cerca al mio-

- ¡He!, olvidalo. -Esquivandolo-

- ¡Jajaja!, ¡te ves tan graciosa cuando te pones nerviosa!. Pero claro, jamas obtendras nada de mi.

Me ruborice hasta los oidos, no soporte mas y le di un puñetazo en toda la mandibula a Deidara, en verdad me estaba enfureciendo lo patetico y estupido que se veia ese tipo.

- ¡Mejor muevete!.

- Hum, ¿esa es toda tu fuerza?, vaya que eres debil mujer.

- ¡Callate!.

Caminamos con mas escenas de violencia, y mas violencia. Hasta llegar a la salida del lugar, habia un cartel muy grande que decia "prostibulo", de dieron nauceas despues de leer aquello.

- Por dios.

- He, ¿que te pasa?. Pareces un fantasma de opera con lo palida que te pusiste.

- ¿Te parece poco que me hayan arrastrado a un lugar tan asqueroso?.

- Asqueroso no, placentero. -Sonrio de forma pervertida-

- Eres un pervertido. -Lo mire con mala cara-

- Ja, no sabes nada de mi.

Lo mejor de todo era que la noche todavia cubria el cielo como una suave manta, las estrellas brillaban, quiza no de manera exagerada, pero sus brillos me mantenian alejada de la tierra.

- Sabes algo, Deidara.

- Hum. -Girando sus ojos hacia mi-

- Quiza no se como va a ser mi futuro, pero...Me alegro de haberte conocido.

Le sonrei con mi mas sincera sonrisa, que hacia mucho tiempo no mostraba a nadie, que fluyo en mi interior, como algo calido. Porfin conoci a alguien que me agrada, aunque seamos opuestos por las personalidades, me agrado mucho haber conocido a ese rubio.

- Tonta, no te conoci por gusto, solo...Solo te conoci por obligacion.

- Aun asi, nos conocemos.

- Bueno, supongo que si.

- Me llamo Tenten.

- Eso ya lo se.

- Igual, te lo esta diciendo la dueña del nombre.

- Ya llegamos. -Paro en seco-

Terminamos de caminar, al darme cuenta ya tenia frente a mi mi casa.

- Ho, no me habia dado cuenta.

- Adios. -Me dio la espalda para marcharse-

- Espera Deidara.

- ¿Que quieres?.

- Si quieres, te puedes quedar conmigo.

-.....................................................

No fue facil descubrir que se habia avergonzado con mi propuesta, tambien me percate, lo que dije lo habia tomado con otro sentido.

- Deidara. -Tratando de disimular mi verguenza-

- Estorbare en tu casa.

- No estorbaras, y creo que es mejor que dormir lleno de gatas salvajes en el prostibulo.

- Hmmm. -Pensandoselo un buen rato- esta bien.

Entramos a mi hogar, encendi las luces. El lugar era un completo desastre, pero como a Deidara no le importara, no habia de que preocuparme.

- Vaaya, para ser una mujer. Tienes esto hecho un desastre sabias.

- Ya callate, no es mi culpa. Tengo que estudiar tambien y por eso no me da tiempo de limpiar. -Ahora opino todo lo contrario-

- Oye, ¿tienes algo de comer?.



"Hombres"




- Claro, pero tendras que esperar.

Subi corriendo a mi cuarto, me puse mi habitual pijama, un short y una camiseta, color crema. Baje descalza directamente a la cocina.

- Te sugiero que seas paciente, no estoy muy acostumbrada a cocinar.

- Vaya, vives sola y nisiquiera te puedes cocinar. -Reprocho el rubio entrando a la cocina-

- Disculpa, el hecho de que sea una chica no significa nada. Puedo comer en la calle como lo haces tu, ¿o me equivoco?.

Quedo callado, porfin me habia llevado yo la ultima palabra.

1 hora despues.

- Oyeee, tengo hambre. -Reprocho el rubio con su rostro apoyado en sus manos, mirando la mesa. Como si estuviera imaginando un plato repleto de comida que aun no esta-

- Solo espera un poco. -Me apresure en hacer la comida-

Despues de servirle a Deidara su plato, porfin comence a comerme el mio. No sin antes decirle unas cuantas palabras como aviso.

- Espero que sea comestible, no hago comidas como esta muy seguido.

Comenzamos a comer, mientras provaba unos bocados. Se me ocurrio girar mis ojos hacia Deidara, el cual me miraba...Algo raro.

- He, ¿te sucede algo?.

Su vista siguio fija hacia mi, paso un buen rato antes de volver a mirar su plato, un tanto extraño.

- Ha, te dije que no se cocinar bien. Debi suponerlo desde un principio. -

- Hum, la comida esta deliciosa, no me he quejado ¿sabias?.

- Si, pero mirandote cualquiera pensaria igual.

Deidara empezo a comer, esta vez fui yo la que permanecia observandolo contemplando si le gustaba el sabor, pero eso obviamente no debia de interesarme.


- No te preocupes, no tienes que esforzarte por comer simplemente se sincero conmigo.

Fue lo ultimo que platique para despues fregar mi plato, al dar por finalizada la tarea. Deidara estaba aun sentado en la mesa, solo que el plato estaba vacio.

- Por lo menos es algo, la proxima vez te invito al ichiraku a comer ramen.

Al llegar algunos minutos, me acomode en la mesa. Deidara aun queria estar sentado por lo visto.

- Oye. -Le llame con mis oarbes fijados en los suyos-

- Hum, ¿que?.

No supe si darle la pregunta, y el tiempo iba pasando, hasta llegar el punto en el cual me miraba como si fuera una loca.

- ¿Quieres ver una pelicula?.

- ¿He?, ¿que rayos es eso?.

Cai de mi silla del shock, ¿en verdad no conocia lo que era una pelicula?. Ok, creo que estoy aceptando que ese nuevo mundo es real.

- ¿Hablas en serio?, ¿no sabes lo que es una pelicula?.

- Hum, ¿no porque?. -Molestandose por mis incredulas preguntas que para el se hacian desconocidas-

- Bien, ¿que haces en tu mundo para divertirte?.

- Hum, tendras que verlo por ti misma. Es algo que sobresale a tus habituales y corrientes costumbres, pero empiezo a pensar que con tu nivel, no viviras mucho alla.

- Hummm, ¿que hablas?. -Frunci mis labios ofendida-

- ¿Sabes utilizar esto?.

- He, ¡Kg!.

De un momento a otro, Deidara tenia en su mano derecha un cuchillo, me levante algo nerviosa por verlo con ese objeto tan peligroso en su mano, apuntando hacia mi.

- Deidara, guarda ese cuchillo.

- Jaja, ¿que?...No me digas que le tienes miedo a este pequeño trozo de metal.

- Pues si, ahora guardalo quieres.

- Ok...Nunca crei que fueras tan gallina, Tenten.

- Quieres dejar de llamarme asi, soy mucho mejor que una gallina.

- Si...Bueno, ¿que dijiste que hicieramos?.

- Que vieramos. -Le corregi- ahora entenderas que es una pelicula.

Lo jale del brazo y me fui por toda la casa arrastrando a Deidara por los pasillos, hasta llegar a la sala, lo lance al sofa de un tiron y comence a buscar unas cuantas peliculas nuevas qu todavia no habia visto.

- ¿Que te parece ver esta?, ¿o mejor esta?...No mejor esta, ¿o talvez no?, oye Deidara ¿me estas escuchando?.


- Primero calmata, me estas estresando con tantas preguntas...Para empezar ¿que son esas cosas?.

- Se llaman peliculas, en ellas puedes ver a personajes haciendo actuaciones inventadas, y bla bla bla.

- Sigo sin entender. -Con sus ojos cerrados en blanco-

- Oye, por lo menos dime cual te gusta.

Miro de reojo todas, hasta caer en una conclusion no muy efectiva.

- Me parecen interesante todas.

- Si, pero escoge una. -Lo mire impaciente con las caratulas en manos-

- No te gustan todas, a mi si.

- Ese no es el punto...Hum, mejor pongo una yo.

Coloque una que me parecio interesante, acomode una almohada en el sofa, le indique a Deidara que mirara el televisor, cruce mis piernas esperando anciosa la pelicula ya que era la primera vez que la veia, sin embargo Deidara veia el televisor como a un bicho raro. Al desarrollarse la pelicula, decia cosas como "esto lo veo todos los dias", mientras que yo gritaba de panico en algunas escenas de sangre y tortura, que formaban parte de la pelicula. La pelicula de verdad proyectaba la intimidacion con tan solo oir las grandes escenas que contenian violencia, Deidara asustaba con tan solo verle una pequeña sonrisa de satisfaccion.

- ¿Borra esa horrible sonrisa de tu rostro?. -Le comente algo asustada por la pelicula que teniamos en frente-

- Hum, ¿porque? si esta en la mejor parte.

Menos mal que tenia mis ojos apuntando hacia Deidara, o si no, no se que hubiera hecho...Creo que mi grito despertaria a los vecinos de la otra cuadra, solo espante el grito  de los protagonistas que estaban en la pantalla, suspirando ondamente. Cerre mis ojos, esa pelicula era la mas fuerte que habia visto en mi vida, y creo que esa fue una muy mala experiencia, ya que me encantan. De un tiron me retire del sofa, fuia la cocina y bebi un vaso de agua.

- "Si tan solo es una pelicula".

- Oye, la pelicula termino...

Entro Deidara a la cocina tambien, lo que me cayo de sorpresa.

- Humm, esta bien...Ya sabes como poner otra, me voy a acostar a dormir.

- Son muy aburridas, no quiero ver ninguna mas.

- Ok, ¿tambien quieres dormir?.

- Si, supongo.

Le hice una mueca con la mano, me seguia mientras yo caminaba. Oia pequeñas murmuraciones de los objetos que estaban por toda la casa, como cuadros, floreros, todo tipo de adornos...Entramos a mi cuarto, busque de algunas ropas mias...Y le tire la pijama que se pondria, pero este que no estaba ni pendiente, le cayo en la cara la ropa.

- Hum, jajajaja. -Comence a reirme al ver la comica mirada de este fulminandome-

- ¿Porque me tiras esto?. -Observando la pijama-

- Pontela.

- ¡Que!, ¡ni de coña me pongo una de tus ropas!.

- Hum, ya lo dije. -Encerrandome en el baño que tenia mi cuarto-

Sali con mi pijama, comoda y caliente para el invierno, Deidara se habia puesto la pijama. Se veia tan gracioso que hacia mantener una sonrisa en mi rostro.

- Se puede saber de que te ries, te aseguro que tengas cuidado. -Me miro molesto-

- Pues de ti bobo, ¿de quien mas?.

- Hum, no sabes con quien te metes. -Cruzado de brazos-

- Acuestate. -Le hable de manera sencilla-

Hagarre mi cepillo dental y me cepille los dientes, mientras que Deidara estaba acostado en mi cama.

- Sabes, esto es muy blando...Creo que es muy diferente de mi mundo.

- En verdad no sabes nada, se llama cama.

Termine la tarea de cepillarme los dientes, apague la luz del cuarto y me despedi de Deidara.

- Buenas noches.

- Hum, ¿ya te vas?.

- Si, ya es algo tarde.

- ¿En donde dormiras?.

- En la sala, ¿por?.

- Hum, deberias de dormir aqui. -Bajando su cabeza-

- ¿He?.

Se levanto de la cama, fue hasta donde yo estaba, lo miraba con una ceja levantada, ¿que planearia hacer ahora?, me jalo del brazo, lo que me tenia incredula, me practicamente arrastro hasta la cama y se sento en ella, obligandome a que hiciera lo mismo.

- He, no...No.

- No seas testaruda.

Nos tapo con la cobija, y me obligo a arrecostarme en la cama, que increible la fuerza que tenia para hacerlo.

- No quiero, esto es incomodo. -Gruñi por estar tan cerca de aquel rubio-

Las mejillas se me encendieron con sentir unos brazos rodear mi espalda, apegandome a el, juraria que al acostarse, se le subio la camisa mia, y se dejaba percibir unos perfectos cuadros en su abdomen.

- Solo duermete.

Le mire, cerro los ojos sereno, mientras que yo...¡Yo!, estaba hecha un manojo de nervios. Cerre mis ojos al igual que el, y intente conseguir sueño.

- Deja de temblar quieres, no hace tanto frio. -Hablo con sus ojos aun cerrados-

- Deidara...Callate.

Porfin quedo dormido, me separe un poco de el. Y acomode una almohada en mi lugar, baje sigilosamente las escaleras y me acoste en el sofa.

- "Porfin, ahora duerme Tenten".

Al ya estar completamente acomodada en el sofa, el sueño pronto me dominaria, hasta caer en la inconsciencia.

Horas despues.

Sabia que me estaba moviendo, pero...No tenia intencion de levantarme, aun queria dormir, placidamente, y desaparecer por algunas horas, claro que una voz, interrumpio mi agradable sueño.

- Oye...Me tengo que ir.

- Hmmmmm.

Los ojos me retaban, definitivamente no queria abrirlos.

- Gracias.

Luego...Cai en la oscuridad, volviendo a desaparecer de mi misma...Crei que habian pasado unos minutos despues de volver a caer dormida, yacia en mi cuarto. Que era lo mas curioso de todo, ya no volvi...A soñar aquellas pesadillas.

- No me lo puedo creer. -Observando el pequeño reloj de mesa-

3:12 PM, ¿eso habia dormido?...Quede incredula al saberlo, en verdad fue desatarme a unas noches horribles, las que siempre experimente, me sentia bien, alegre, habia dormido, algo que se me hacia imposible, me mire en el espejo. Ya nada impedia que las ojeras que tenia, desaparecieran lentamente. Quiza todo era por eso, no podia olvidarlo...Me llevarian a un lugar desconocido, o como lo llaman ellos "su mundo".

- Deidara. -Llame con la vista fijada en el espejo-

Era cierto, Deidara me habia despertado. Intente hacer memoria, creo que se habia despedido, quiza lo llamaron antes de yo despertar. Para resolver las dudas, baje de mi cuarto, buscando al de cabellera dorada, lo confirme mentalmente.

"Se fue".

- De seguro tuvo algo importante que hacer. -Metiendome en la cocina ya que mi estomago hacia acusaciones-

Creo que ahora si me calificaba como loca, desperto en mi, aparte de la felicidad, un apetito repentino y exigente.

- Esto solo lo puede resolver una cosa. -Subiendo los escalones-

¡Ichiraku!

Mi pijama, en un momento la intercambie por una camisa blanca de mangas largas ancha  color blanca, un pantalon negro, unos deportivos, nada del otro mundo, sali de casa, en lo que mas centraba mi mente era en comer, comer, comer. Crei sentir algo en mi nuca, pero no lo distinguia, gire mi cabeza, mis cejas se alzaron.

- "¿Es una broma?".

Habian unos 4 hombres, con trajes negros, lentes negros, y sombreros negros, con mencionar tambien sus zapatos, Coloque mi boca en el suelo, no me podia creer que esos tipos eran los mismos de anoche, ¿me seguirian a cada momento?, entre al ichiraku, me sente de lo mas normal, Hayame me saludo con un abrazo, sin embargo su asombro se hico a notar, y yo no hacia mas que tener mi rostro apoyado a mis manos, sabia perfectamente que detras mio estaban aquellos hombres.

- Bienvenidos. -Menciono Hayame con la voz drasticamente cambiada a una mas impresionada-

Se sentaron al lado mio, insoportable para mi.

- Hayame, traeme un tazon de ramen extra-grande por favor. -Mirando a los sujetos- "Huuuy, que pesados son".

- Deacuerdo, ¿crees poder acabarlo tu sola?.

- No estoy mas deacuerdo, tengo mucha hambre.

- Esta bien, esperen un momento. -Les dijo a los tipos de negro para irse a la cocina-

- Solamente voy a comer, ¿acaso el jefe de ustedes les ordeno que me siguieran?.

- Lo sentimos señorita Tenten, son ordenes.

- Solo Tenten...Mmm. -Suspirando ondamente esperando por el plato tan añorado que traeria Hayame-

A los pocos minutos, volvio Hayame. Con el plato en manos, mis ojos brillaron, al apenas entregarmelo, lo comi con rapidez. El sujeto con el que hable, pidio tambien ramen, para todos. A los minutos, comia con algo extraño en mi interior, por alguna razon no queria comer sin Deidara porque el era muy divertido, entretenia en momentos como aquel, aunque lo hubiera conocido solo por una noche, Hayame les cobro lo que valian los 4 ramen que pidieron. Yo tambien termine de comer al igual que ellos, pero con mi mente en otro lugar.

- Que sean 5 ramen, el de la señorita tambien.

- ¿Hu?. -Exclamo Hayame con asombro y a la vez algo alto-

- ¿He?. -Esta vez hable yo-

Pago mi plato, Hayame se fue deprisa a la cocina, sabia que vendria despues.

- ¿Porque me delatas con las personas?.

- Lo siento señorita Tenten.

- Deja de llamarme asi. -Sali corriendo de la tienda-

Antes de ver a una Hayame con miles de preguntas, me fui. Tendria que esperar mis explicaciones luego, o quiza nunca se lo podia decir.


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